En los últimos años, cada vez más terapeutas se han interesado por comprender la fascia y cómo trabajar con ella durante las sesiones de fisioterapia. Inicialmente, la fascia se refería a la membrana conectiva fibrosa formada por la fascia que recubre los músculos superficiales de un segmento corporal determinado y que separa los planos tegumentarios de los planos profundos. Sin embargo, la definición de fascia tiende a evolucionar para incluir todos los tejidos blandos a base de colágeno (tendones, ligamentos, bursas y tejidos de soporte muscular (endomisio, perimisio y epimisio). Así pues, las fascias forman una red interconectada similar a una tela de araña (noción de tensegridad).
Existen varias herramientas sencillas para facilitar el trabajo manual en esta compleja estructura.